Evocación: Es el símbolo de la polaridad, de la oposición y también de la complementación. La luna es la ilumninaria de la noche y eso nos recuerda que hasta en la oscuridad hay luz.
El valor de nuestro entrenamiento es la preparación y la disposición que nos brinda para estar en condiciones de responder ante las situaciones del mundo real.
El ejercicio nos hace proyectar la energía a ambos lados para estar abiertos a la polaridad de todas las cosas y opiniones.
Técnica: Con los pies juntos, sostenemos el bambú al frente en el hara. Tomamos aire y al exhalar proyectamos la energía y el movimiento hacia un lado dando un paso en esa dirección, juntando los pies y golpeando el bastón hacia un enemigo imaginario que nos atacará por ese lado. Al inspirar damos un paso lateral hacia el centro y con la nueva exhalación damos el paso y proyectamos la energía hacia el lado opuesto; al inspirar regresamos al centro, de este modo vamos de un lado al otro.