 Arquetipo 1: El mago |
 Arquetipo 2: La sacerdotiza |
 Arquetipo 3: La emperatriz |
 Arquetipo 4: El emperador |
 Arquetipo 5: El sumo sacerdote |
 Arquetipo 6: Los enamorados |
 Arquetipo 7: El carro |
 Arquetipo 8: La fuerza |
 Arquetipo 9: El ermitaño |
 Arquetipo 10: La rueda de la fortuna |
 Arquetipo 11: La justicia |
 Arquetipo 12: El colgado |
 Arquetipo 13: La muerte |
 Arquetipo 14: La templanza |
 Arquetipo 15: El diablo |
 Arquetipo 16: La torre |
 Arquetipo 17: La estrella |
 Arquetipo 18: La luna |
 Arquetipo 19: El sol |
 Arquetipo 20: El juicio |
 Arquetipo 21: El mundo |
 Arquetipo 22: El loco |
| ::::: Arquetipo 21: EL MUNDO |
Evocación: El mundo representa nuestro propio inconsciente proyectado allí afuera, así que los demás no son los demás, sino aspectos de nosotros mismos.
El auténtico enemigo está en tu interior, el problema no es que el otro sea más fuerte que tú sino que tú eres más débil que el otro. Hay que hacer énfasis en tu debilidad para que la puedas corregir.
Técnica: En la posición del jinete, tenemos el bastón en diagonal sujetado por ambas manos abiertas, una queda más arriba que la otra. Ahora vamos deslizando las manos por el bambú, de tal modo que las manos queden arriba o debajo de forma alterna, como si nos preparáramos para parar golpes o atacar a nuestra derecha e izquierda.
Sin cambiar la posición del jinete, giramos la cintura hacia derecha e izquierda. Inspiramos y expiramos rápidamente y de forma alternativa. |
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