 Arquetipo 1: El mago |
 Arquetipo 2: La sacerdotiza |
 Arquetipo 3: La emperatriz |
 Arquetipo 4: El emperador |
 Arquetipo 5: El sumo sacerdote |
 Arquetipo 6: Los enamorados |
 Arquetipo 7: El carro |
 Arquetipo 8: La fuerza |
 Arquetipo 9: El ermitaño |
 Arquetipo 10: La rueda de la fortuna |
 Arquetipo 11: La justicia |
 Arquetipo 12: El colgado |
 Arquetipo 13: La muerte |
 Arquetipo 14: La templanza |
 Arquetipo 15: El diablo |
 Arquetipo 16: La torre |
 Arquetipo 17: La estrella |
 Arquetipo 18: La luna |
 Arquetipo 19: El sol |
 Arquetipo 20: El juicio |
 Arquetipo 21: El mundo |
 Arquetipo 22: El loco |
| ::::: Arquetipo 22: EL LOCO |
Evocación: El loco rompe con todo, es el verdadero danzarín del tarot, el movimiento libre, de espiral, así como la espiritualidad de la vida. El loco es el impulso hacia lo nuevo, el ensayo de la libertad.
El ejercicio plantea giros sobre nuestro eje, al igual que los danzantes místicos sufíes, que mediante sus giros elevan su energía hasta la trascendencia.
Técnica: Empezamos con las piernas separadas, sosteniendo el bambú elevado sobre la cabeza, la mano derecha está situada como si tomáramos el mango de una katana, la mano izquierda, como si tocara el filo de una espada. Damos un paso con nuestra pierna izquierda, usando la derecha como pivote, de tal forma que hacemos un semicírculo de 180º, quedando de espaldas a la posición actual y mirando hacia el lado opuesto, a la vez que hacemos girar el bambú por nuestra espalda. Así vamos girando hacia la derecha, cada vez con más fluidez y rapidez, pero sin perder la conciencia de centro. Si queremos podemos girar en el otro sentido.
Acabamos el movimiento en la postura del jinete, con el bambú centrado en nuestro eje de forma vertical. |
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