 Arquetipo 1: El mago |
 Arquetipo 2: La sacerdotiza |
 Arquetipo 3: La emperatriz |
 Arquetipo 4: El emperador |
 Arquetipo 5: El sumo sacerdote |
 Arquetipo 6: Los enamorados |
 Arquetipo 7: El carro |
 Arquetipo 8: La fuerza |
 Arquetipo 9: El ermitaño |
 Arquetipo 10: La rueda de la fortuna |
 Arquetipo 11: La justicia |
 Arquetipo 12: El colgado |
 Arquetipo 13: La muerte |
 Arquetipo 14: La templanza |
 Arquetipo 15: El diablo |
 Arquetipo 16: La torre |
 Arquetipo 17: La estrella |
 Arquetipo 18: La luna |
 Arquetipo 19: El sol |
 Arquetipo 20: El juicio |
 Arquetipo 21: El mundo |
 Arquetipo 22: El loco |
| ::::: Arquetipo 4: EL EMPERADOR |
Evocación: El emperador es el soberano de nuestro mundo interior. La razón, la lógica, el sentido común, la capacidad de liderazgo, la superación de las dificultades, la responsabilidad personal.
Hace falta unos cuadriceps fuertes ya que energéticamente el movimiento es como sentarse en el trono de poder de un emperador.
Técnica: El bastón horiontal en la línea el ombligo, los pies separados y las piernas abiertas en la anchura de los hombros. Al inspirar elevamos los brazos a la vez que flexionamos las piernas, al exhalar elevamos el tronco, estiramos las piernas y bajamos los brazos. Se puede hacer también a la inversa, variante más relajante que la primera.
También podemos quedarnos un poco abajo, en sentadilla, respirando normalmente, esto equilibra la polaridad y evita el extreñimiento. |
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